lunes, 14 de abril de 2014

Sólo descansar

Escucho una voz familiar, es él. Mi mente no alcanza a recordar de qué lo conozco, intuyo que lo hago desde hace mucho tiempo, aunque perdí la noción del mismo y ya no se lo que es mucho o lo que es poco. Pero él, su voz, su ternura, su cariño al hablarme, sólo sé que lo recuerdo porque siempre es él. Me mira, me mima, me besa y me dice lo guapo que soy, y la verdad, debo de serlo, porque su cara no admite dudas, el más guapo soy yo...lo sé.

De repente empiezan a mover mi silla...¿Se puede saber qué hacéis joder? con lo a gusto que yo estaba. Pero entonces vuelvo a ver su cara enfrente de la mía -Tranquilo cariño, soy yo, nos vamos a levantar ¿vale? que hay que ir al baño- Mis labios consiguen articular un "Sí", creo que me ha entendido porque vuelve a insistir -¿Quién es el más guapo?- Yo -Pues tú, hombre- Ya lo sabía, pero gracias. Venga vamos, un esfuerzo y...arriba. Siento un dolor en el pie al apoyarlo, no se por qué está ahí ese dolor, pero él quiere que vaya a su lado, no recuerdo adonde ni por qué, pero da igual, es él.

Empiezo a sentirme cansado, siento que me pesa todo el cuerpo no sé que hago aquí de pie ni por qué me tocan tanto, sólo tengo ganas de descansar, pero no me dejan, me tocan, me mueven y me duele y sólo quiero descansar. Pero otra vez, de nuevo su voz, miro y consigo ver su cara y comienzo a entender lo que me dice -A ver cariño, tienes que colaborar, te vamos a poner el pijama y vamos a acostarnos. Pero tienes que ayudarnos ¿Vale?- Su voz, esta vez la noto cansada, la noto tensa, pero sí, es él, es ese cariño, me quiere y yo quiero descansar y él quiere que descanse, esa voz siempre consigue calmarme.

¿Será normal sentirse así?, tan débil, sólo quiero descansar. Sólo quiero volver a cerrar los ojos y volver a soñar, pero ¿soy capaz de soñar?, quiero descubrirlo. Un último esfuerzo, y vuelvo a sentir ese mullido colchón. Entonces lo vuelvo a escuchar, otra vez esa voz -Ya está cariño, ya está- ya está. Siento sus labios besando mi frente, de nuevo esa dulzura en su voz, otra vez ese profundo amor, sólo se que si decido volver de mis sueños quiero volver a escucharte, yo también te quiero -A descansar cariño- A descansar.

lunes, 26 de agosto de 2013

Lujo, Gin-tonics y el masoquismo

Pues que digo yo que no todo va a ser siempre lamentarse y pensar que la vida es una mierda porque no tienes una casa en Marbella. Qué cojones, ¿Para qué quieres una casa en Marbella si te van a tachar de corrupto, de mafioso o de títere de un sistema esclavista? O quizá es que quieres convertirte en esa especie de ser humano a la que le gusta que le cobren 25 euros por un gin-tonic, así sin más, porque te ofrecen un sitio donde sentarte y estar ro
deado por gente a la que le gusta sentirse igual que tú, sí, puede que sea eso lo que cueste los 25 euros, la sensación de ver que no eres el único al que le gusta gastarse el dinero por que sí.
Ahora enserio, cuando os entren esas ansias masoquistas pensad en vuestro pasado. Habéis tenido que experimentar esa sensación de felicidad más de una vez, una felicidad algo más duradera que aquella producida por la necesidad de querer siempre más y más. Recordad de pequeños, escuchando embelesados a vuestros abuelos o a vuestros padres contando historias de un tiempo que a ti te parece tan lejano, pero que para ellos es casi tan cercano como el día anterior. Las tardes en que terminar los deberes se convertía en la hazaña necesaria para poder ir a jugar con tus amigos, amigos que con suerte aún conservas. Amigos con los que probablemente probarías tus primeros tragos sin que tus padres se enteraran, o por lo menos eso creías tú. Por aquellos tiempos era cuando realmente te dabas cuenta de la ironía que entrañaba la frase “¿Tú crees que nosotros somos tontos o que nos chupamos el dedo?” Entonces tus padres pensarían, que quizá si vivierais en Marbella su hijo no habría probado el alcohol aún, total, su paga es de 10 euros.
Es evidente que no se puede vivir sin un plato de comida en la mesa, ni sin un techo bajo el que dormir...en fin es evidente que para vivir se necesita una cierta estabilidad, pero a partir de ahí el dinero no creo que implique un mayor nivel de felicidad. Una persona puede ser feliz en un almuerzo con unos litros y unos bocadillos hablando con sus amigos y puede ser feliz en el puerto de Marbella tomando un gin-tonic por 25 euros. Pero lo segundo no implica un mayor grado de felicidad, aunque el que lo haga intente aparentar que sí, para que no nos demos cuenta de que lo que en realidad le va es el masoquismo.
La felicidad se consigue disfrutando de aquello que tenemos, de las personas que nos rodean, escuchando música, luchando por aquello que creemos justo y siendo consecuente con lo que pensamos. Qué cojones, y tomando un buen cubalibre.


PD: Dejaos ya de Gin-Tonics y probad un buen ron con limón.

jueves, 11 de abril de 2013

Elegía a J.L Sampedro

Llegaste al final del río
Que un día fue tu vida
Ahora es mar

Solitaria como el frío
Generación solitaria
Te ve marchar

Hacer tu pensar más mío
Y cuidar como el que cuida
Pies al andar

Tu memoria jamás fría
Y tu lucha desmedida
Anticapital


DEP

Perdón a los amantes de la poesía por estos desastrosos versos. Pero lo sentí y lo escribí.


Pablo Navarro Leante

lunes, 11 de marzo de 2013

Una vida de silencio

Todos sabemos lo que es que muera alguien importante y se guarde un minuto de silencio en el instituto, el trabajo, el partido...etc. Un minuto de silencio para recordar a esa persona, para intentar escuchar su último adiós en el silencio más respetuoso posible. Esta noche han venido a mi mente miles de llantos, de niños, de madres, de abuelos, de padres. Llantos de rabia, de impotencia, de venganza.

Todos lo sabemos pero apenas nadie se da cuenta realmente de lo que pasa en África, probablemente porque no quieren que nos enteremos, porque, si no sufrimos y vemos en persona lo que aquella gente está pasando, no nos concienciaremos realmente de que son personas reales, y no imágenes en un televisor. Pero vivimos en un capitalismo salvaje al que no le conviene saber que hay millones de bocas hambrientas al otro lado del estrecho.

Vivimos en los problemas que nos encontramos día a día, problemas que crecen a medida que nos adentramos en esta estafa a la que llaman crisis, estafa de los hombres que gobiernan el mundo pero también una estafa a nosotros mismos que no supimos darnos cuenta de lo que se fraguaba en este cazuela hirviendo. Y son estos problemas los que no nos dejan ver más allá, plantearnos que el mundo real no es sólo lo que vemos, si no aquello que no quieren que veamos.

Llamadme lo que queráis, perroflauta, hippie, o gilipollas directamente, pero sois vosotros los imbéciles que pensáis que esa gente es distinta a vosotros simplemente por tener un color de piel distinto o haber nacido en un lugar olvidado del planeta. Ojalá algún día esta palabrería que hoy suelto se convierta en un viaje de ida a esa tierra para poder contar con conciencia lo que allí está pasando. Pero puedo deciros sin haber ido que la esperanza de vida en ese continente es menos de la mitad que en el mundo desarrollado y que cada día mueren miles de niños simplemente por haber tenido la mala suerte de nacer en África.

Pero como dice aquella canción "La garganta del León no ha dejado de rugir". Hoy tengo más esperanza que nunca por el resurgir de los africanos, que sus voces de alegría retumben en nuestros tímpanos y nos recuerden que están más vivos que nunca. Ojalá día a día ruja con más fuerza y puedan mandar a tomar por culo a todos aquellos que la hemos metido en esta trampa de liquidez, en esta espiral de deuda que aumenta día a día. Y por supuesto gracias a todos aquellos que cada día se dejan la vida por intentar revivir a un continente entero. Vosotros sois los héroes. 

ÁFRICA GRITA, Y ANTES O DESPUÉS ÁFRICA SE HARÁ OIR.

sábado, 5 de enero de 2013

La ilusión de un niño (Guillermo)

Mañana es el día del niño, y en homenaje a ellos quería regalaros hoy una parte del diario de viaje de una persona, que como todos nosotros, un día fue niño. Imagino que por la foto muchos de vosotros ya lo conoceréis. Con sus "oreplas" como él mismo se define, pero guapo y entrañable como el que más. En fin, disfrutad como yo lo he hecho de este maravilloso paseo por la infancia de un niño con ilusión. Mis notas irán entre paréntesis y en cursiva.

Fecha de partida: 8-7-99      
País: Francia      
Ciudad: París
Transporte: Avión    
Alojamiento: Hotel 3 estrellas. New pork
Restaurantes: Cape cod, capitaine Quarter
Compras: Entradas para el concierto búfalo bill.          
Clima: sol (evidentemente, vaya preguntas)

Hoy, Jueves 8 de Julio hemos llegado al aeropuerto orly de Paris a las 11:35. Hemos cogido un autobús a disney land París, nos hemos montado en las casa del terror y Pablo (veamos que pasa con Pablo ¬¬) estaba muerto de miedo, también en un tren que iba muy rápido y nos hemos calado (Probablemente la velocidad hizo que las partículas de agua que había en el espacio se condensaran, o quizá sólo nos habíamos calado sin más...me encanta), pero compramos una foto que nos hicienron (Y ahí ya no hay agua que valga). En fin, todavía nos queda tiempo para regresar.

Hoy jueves Viernes (Las ganas de empezar de cero en aquel lugar mágico propiciaron un pequeño error) ha sido el mejor día (Veamos), nos hemos montado en casi todas las atracciones y sobre todo en la mejor, es una montaña rusa con dos sloopings (Qué pasa...que vosotros sabíais perfectamente como se escribía la palabra con diez años ¿no? Menos risas, hombre ya), he tenido miedo antes de empezar pero ha tenido su merecido (Claro que sí, un tío valiente que no se deja doblegar ante las adversidad, con un par de cojones). Nos hemos montado el papá y yo (La mamá, Juan y yo teníamos suficiente con preocuparnos de que la montaña rusa no descarrilase en el acto). Aparte nos hemos montado en la nueva (atracción, se entiende), era como una película pero en 3D (Que no era una película, es como si lo fuera, pero al estar en 3D probablemente tendría un nombre que aún no se había descubierto) y Pablo (¿Otra vez?) se asustó mucho (Vaya...). Y en un escalextris con coches de verdad !!!Y CONDUCÍAMOS NOSOTROS¡¡¡ (Aquí el pequeño debió quedarse sin ganas de escribir, probablemente el cansancio acumulado de todo el día, ni siquiera tuvo fuerzas para despedirse.)

Hoy sábado hemos ido a París, es muy bonito (pero lo mejor de todo no es eso, lo mejor es que...) y casi todas las casas son del siglo pasado (jajajaja me encanta esta parte). Hemos visto el arco del triunfo, la torre Eiffiel que no hemos podido subir porque había muchísima gente (Probablemente para alivio de la mamá y sus vértigos) y por último Notre Dame y allí si hemos entrado (Meeeenos mal), es muy bonito. Al terminar nos hemos ido a Disney land Paris y nos hemos montado en nuevas cosas. Después nos vinimos al hotel y después iremos a un espectáculo que hay en el parque, si es que no llueve más (Debió dejar de llover, tan sólo por la resignación con la que escribió esta última frase).

Bueno, aquí terminó el diario de Guillermo sobre nuestro viaje a París. He de decir que si no sigue sea probablemente porque el diario no tenía mas páginas para poder escribir, si no estoy bastante seguro de que nos habría dejado una grata despedida antes de cerrar el libro.

Es maravillosa la ilusión de un niño, así que si podemos seguir conservando esa ilusión aunque sea durante algunos instantes probablemente nos estaremos convirtiendo en la persona más feliz del mundo.

Un saludo y un abrazo.

Pablo Navarro Leante

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Prólogo


Andaba hundido en mis quehaceres diarios cuando recibí aquella llamada. Habían pasado unos meses desde nuestra última aventura cuando recibí dos noticias que ocuparían mis pensamientos los días que restaban hasta el momento de volver a ver a mis compañeros. La buena noticia era que se nos presentaba un nuevo viaje casi sin planearlo, la mala noticia era que Paco había sido llamado por los eruditos de Valencia para realizar una serie de estudios que le llevaría bastante lejos, pero esto es otra cuestión. En cuanto a lo que a nosotros concierne, perdíamos a aquel nuevo compañero al que queríamos como al que más. Pero la vida y el destino son caprichosos, y si bien un día te quita una cosa al día siguiente puede darte dos.

Esta vez nuestro destino nos esperaba en un paraíso manchego, allá por Ciudad Real. El viaje sería más corto, pero las ganas y la ilusión eran quizá mayores por el hecho de conocer aquellas frías tierras en los meses más duros del año.

El destino había decidido volver a unirnos de la misma manera en que nos separó tiempo atrás. Y si el destino es caprichoso, ¿Por qué iba yo a intentar cambiarlo? Dolió dejar atrás Morella, pero ilusiona el doble saber que 10 pupilas vislumbrarán en unos días las “Lagunas de Ruidera”.

Dedicado a Paco que no podrá acompañarnos en este viaje físicamente, pero que viajará en la mente de los cinco. Un fuerte abrazo.

Pablo Navarro Leante.

jueves, 29 de noviembre de 2012

¿Estamos hechos para correr?



Cuando Pablo me comentó de hacer una entrada en su blog no sabía muy bien sobre qué escribir ya que el nivel de exigencia es alto! xD

Pero en fin, hoy os traigo un tema interesante que descubrí hace poco a partir del periodista y atleta Christopher McDougall en su libro Nacidos Para Correr que, aunque lo que cuenta en él puede resultar ficticio, es totalmente verídico y cierto. Este tipo era un corredor habitual, no despuntaba, era uno más entre los miles, millones, de runners de este planeta, y como tal, se lesionaba igual que nos lesionamos todos. En el libro cuenta como, a partir de una de estas lesiones, un médico le dice que sus rodillas y, las personas en general, no están hechas para correr. Hasta que descubre la existencia de una tribu que habita entre los desiertos y barrancos mexicanos, los tarahumaras.

42 kilómetros, la distancia de los dioses, la distancia que llevó a Filípides a la muerte al final de su viaje y que todos los runners soñamos con completar al menos una vez en nuestra vida, es un juego de niños para los tarahumara (también llamados rarámuris), ellos recorren cada día el doble, el triple de kilómetros, y lo hacen para sobrevivir, parece no costarles nada.

Nosotros estamos obsesionados con tener las mejores zapatillas, artilugios de última tecnología, plantillas, buscando  la amortiguación que nos haga parecer Neil Armstrong en la superficie lunar, calentándonos la cabeza en saber qué tipo de pisada tenemos o dejamos de tener, y para colmo, nos meten anuncios en la televisión con el ya famoso "tu qué eres, ¿pronador o supinador?", para que esa parte de la población, que vivía tranquila sin tener ni idea de qué significaban esas palabras, comience a preocuparse y piense que necesita urgentemente saberlo, no vaya a ser que se lesione...

Pero, ¿sabéis qué usan los tarahumaras? Nada, o como mucho, unas sandalias (huaraches) que ellos mismos se fabrican y se atan a la parte alta del tobillo. Y no se lesionan. Son capaces de correr cientos de kilometros al día con eso en los pies y no saben lo que es la fascitis plantar, ni la periostitis, ni tendinitis, ni... Nada.
¿Creéis que siguen algún plan de entrenamiento? Corren porque tienen que sobrevivir, si quieren ir de una aldea deben correr durante decenas de kilómetros. Para cazar algún animal lo persiguen hasta que mueren de agotamiento. Su dieta tiene como base el maíz, el pinole, poco más. Y en eso se basa la teoría de McDougall, en que mucho antes de que inventasen las armas, millones de años antes, ya cazábamos, y lo hacíamos así, corriendo. Es nuestro origen.

Siguiendo con el tema del libro, el periodista relata como se adentró en los barrancos de México gracias la ayuda de Micah True, aka Caballo Blanco. Aprendió parte de la cultura rarámuri, cómo vivían, qué comían. Apreciando cómo de sencillas eran sus vidas. Y juntos hicieron posible la mayor carrera de la historia, juntando a los mejores ultrafondistas del planeta, corriendo codo a codo con tarahumaras. La Ultra Maratón Barrancas del Cobre, de 100 millas. Y que McDougal completó, cuando un médico le había dichó unos cuantos meses atrás que sus rodillas no aguantarian, que no estaba hecho para correr.

El misterio de los tarahumaras sigue persistiendo hoy en día. Como dice Christopher, "quizá los tarahumaras solo hacen lo que nosotros hacíamos hace 2 millones de años, y seamos nosotros los que nos hemos salido del camino"

Aquí os dejo un fantástico vídeo de Christopher McDougall dando una conferencia sobre este tema, totalmente recomendada, además con subtítulos en español. Muy interesante:



Algo muy gracioso de la ponencia:
Creemos que Usain Bolt es rápido, cuando cualquier ardilla le ganaría! No somos rápidos.
No estamos hechos para correr rápido, sino para aguantar corriendo.
Como dato curioso, nombra a las zapatillas de correr, y que hasta hace bien poco provocaban más lesiones de las que prevenían. Por eso los tarahumaras no conocen ninguna de esas raras palabras de las que os hablaba antes, las lesiones han surgido en nuestra época.
Nosotros, todos, tenemos una forma natural de correr y para descubrirla solo tenemos que correr descalzos por el pasillo de nuestra casa. Y es cierto. Los niños pequeños tienen la técnica perfecta, pero a medida que vamos creciendo se nos olvida.

Parece que nos hemos olvidado de lo que es realmente correr, estamos obsesionados con los tiempos, con mejorar y mejorar, con ser más rápidos. Tenemos que olvidarnos de eso y disfrutar de lo que hacemos. Liberarnos.

Gracias Pablo por dejarme escribir en tu espacio :)
Espero que os haya gustado.

Pedro Moya